Corrección ortotipográfica  

 

 Debido a las sucesivas intervenciones y correcciones que se llevan a cabo a lo largo del proceso de edición, los textos originales suelen mostrar distintos tipos de erratas: errores gramaticales, de puntuación o de cohesión.

  Es por ello que se hace imprescindible una lectura lenta y profunda tanto del documento final como de las primeras pruebas una vez maquetado, e incluso de una segunda, para garantizar que los últimos cambios introducidos no muestran ningún error.

  En Ad litteraM somos extremadamente minuciosos en la lectura de los textos ─examinando cada letra, cada palabra, cada signo de puntuación─ para detectar las erratas que puedan existir y que hayan pasado inadvertidas.

  A lo largo del proceso nos cercioramos de que el original se adapta a las nuevas reglas de la Real Academia Española, centrándonos en los tres conceptos básicos de la corrección ortotipográfica:

  • LimpiezaEliminar cualquier errata tipográfica, ortográfica, gramatical o sintáctica.
  • NormalizaciónComprobar que no existen errores en el texto, que se cumplen las normas ortográficas y gramaticales y, si se nos ha proporcionado, se adapta al Libro de estilo del cliente.
  • UnificaciónAsegurar que los recursos tipográficos (mayúsculas, cursivas, negritas, comillas,  títulos, etc.) mantienen una uniformidad a lo largo del texto.

   Como control de calidad, todos nuestros trabajos son revisados por un segundo corrector ortotipográfico para garantizar que el documento final está libre de erratas, es claro, ordenado y mantiene las convenciones formales y tipográficas.

 

 ¡Solicítenos más información!